Los Diarios de Villa Fábula

martes, 25 de mayo de 2010

Fables #95


Y finalmente el auténtico pasado de Rosa Roja y de Blanca Nieves nos es revelado. Al menos su mas tierna infancia.

El número al completo aparca por un momento todo lo que está ocurriendo en la Granja para explicarnos con todo lujo de detalles los años de niñez de ambas fábulas recuperando para ello el cuento "Blanca Nieves y Rosa Roja". Gracias a él descubrimos como Blanca conoció al Príncipe Azul y como era la vida de ambas en su casita del bosque.
También descubrimos como una buena obra (tres realmente) llevo a ambas hasta donde están hoy. En el cuento original ambas hermanas ayudaban a un enano desagradecido para luego descubrir que había estado robando a un oso, el cual a su vez era realmente un príncipe encantado bajo esa forma. Aquí ambas ayudan al mismo enano desencantado de esa forma al oso, de forma que Blanca Nieves termina así casándose con él. Pero al "ayudar" al desagradecido enano no sólo provocan que pierda su poder al cortar su barba sino que parecen desencadenar un gran mal sobre ambas. Al librarle del águila que trataba de detenerle mientras robaba uno de sus tesoros ésta lo deja muy claro. El enano tiene siete hijos de igual maldad que él, y así una de las hermanas recibirá siete males y la otra perderá a alguien muy querido. Al haber perdido su poder el oso es capaz de encontrar y matar al enano y así recuperar su antigua forma, ofreciendo el matrimonio a Blanca, que a fin de cuentas fue quien poco a poco despojó de su poder al enano mientras le recortaba la barba una y otra vez. Según Rosa ése fue el día en que perdió a su hermana, en que Blanca decidió abandonarla. Pero según su madre (o quien ha tomado la forma de su madre) rosa no conoce toda la historia. Cabe esperar que en el Número 96 nos revelen la auténtica versión de "Blanca Nieves y los Siete Enanitos" de forma que así sepamos que pasó realmente, y si Rosa tiene auténticas razones para sentir rencor por el abandono de su hermana.

Sobre el arte del número, decir que Mark Buckingham se luce a la hora de ilustrar la historia como un auténtico cuento de hadas. Es un placer ver el diseño del enano o las versiones infantiles de Blanca y Rosa, tan llenas de expresividad. Y la intervención del Príncipe Azul en versión oso o del águila demuestran porqué es probablemente el mejor dibujante en activo a la hora de dibujar animales.

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