Los Diarios de Villa Fábula

viernes, 29 de febrero de 2008

Fables #70


La verdad es que antes de leer este número todos esperábamos una historia de despedidas centrada en las Fábulas de la Granja. Una vez leído lo que tenemos es una historia completamente diferente.
Todo el número es una pequeña historia sobre el Chico de Azul. Y una introducción a la guerra que está por llegar. El tono algo desenfadado y relajado sirve de descanso entre el clímax ascendente que supusieron los últimos números de The Good Prince y los que están por llegar con todo el meollo de la guerra contra el Imperio.
Vemos un poco por encima como reaccionan algunos de los habitantes de la Granja. Lo que supone una pequeña semilla para las historias de algunos de ellos en los próximos números, que seguramente irán acompañadas de alguna despedida emotiva.
Pero sobre todo hay dos puntos destacables en la historia.
Por un lado tenemos la trama de la declaración (al fin) del Chico de Azul y el rechazo (vaya por Dios) de Rosa Roja. Yo no me creo que ella no le quiera así. Que ahora sólo pueda ser su amigo. Me da que al final ella también va a reaccionar. Por dos razones. Ella no lo habría retenido tanto si aún no lo quisiera al menos un poco. Y segundo, porque este hombre no puede tener tan mala suerte. No puede ser.
La otra trama es la de los preparativos de la guerra. Tenemos una vaga introducción a la misión de Cenicienta en la reunión de las cabezas penstanes del bando de Villa Fábula. Pero personalmente creo que lo más destacable es la inclusión de Zarza Rosa, nuestra Bella Durmiente. Hacía siglos que no la veíamos, y aún más que no tenía una aparición destacable más allá de un par de líneas, desde aquellos días de la Operación Sharp. Ahora todos podemos apostar que volveremos a ver su maldición entrando en juego como arma contra el Imperio; algo que no sé porque no vimos antes. Aún así, es posible que Bill Willingham tenga algún as debajo de la manga.

Ya sólo queda mencionar la labor de Niko Henrichon como dibujante de este número. Sus lápices son bastante ágiles y aportan bastante movimiento, pero creo que cumple bastante mejor dibujando animales que humanos. Aún así del resultado no me puedo quejar, sobre todo después de viñetas completamente adorables, como ese primer plano de Rosa Roja en la puerta de la cocina. Lo único, es que en algunos momentos se me hace un tanto extraño el resultado de sus dibujos con los colores prominentemente verdes de algunas páginas.
Aún así, un muy buen artista invitado.

Y el mes que viene. Empieza la Guerra.

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